Usted puede hacer más amigos en dos meses interesándose por los demás, que los que haría en dos años tratando de conseguir que la gente se interese en usted. – Dale Carnegie

La forma más rápida de conseguir el éxito no es vender más, manejar mejor las finanzas, o tener las ideas más brillantes.

Es ayudar a los demás.

Piénsalo: ¿cómo te sientes cuando hablas de esa persona que te ayudó?

Ayudar a los demás de forma constante y desinteresada construye una red de conexiones positivas que inevitablemente te devolverá lo que has dado multiplicado por 10X.

Y no solo eso: te enriquecerá espiritualmente.

Hacer mejor la vida de otros es, probablemente, lo más satisfactorio que podrás hacer en la tuya.

Ayudar a los demás de forma constante y desinteresada te devolverá lo que has dado por 10X. Y te enriquecerá espiritualmente. Haga clic para Tweet

Y regresará a ti. No por temas de karma y demás teorías de energía positiva (que también), si no por que una persona que te tenga en alta estima por haberla ayudado siempre estará dispuesta a hablar bien de ti y recomendarte. A darte un empujoncito cuando lo necesites.

Y, seamos sinceros, todos lo necesitamos antes o después.

Probablemente no todas las personas a las que ayudes en la vida te ayuden a ti después. Pero algunas sí lo harán, y las que no, ningún punto te resta haberlas apoyado en tener una vida mejor.

Así que, cuando veas que alguien puede beneficiarse de un contacto tuyo, un conocimiento que tú tienes, o una habilidad que poseas, no dudes en dárselo.

Interésate genuinamente por otros, sin llevar una doble agenda, y habrás subido un peldaño en tu construcción de reputación personal y satisfacción humana.

Y eso te llevará al éxito.

Llamada a la acción

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Artículo publicado originalmente en Linkedin.

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Posted by jcarlossoto