La peor pesadilla de un escritor es una página en blanco.

Ese momento en el que se encuentra solo, sentado en su escritorio frente al inmaculado papel, representa su mayor reto.

Escribir es fácil cuando se tiene una buena idea. Las palabras fluyen solas. En esos casos, el reto está más en estructurar y organizar los pensamientos que en la iluminada tarea de tenerlos.

Pero, ¿cómo generar buenas ideas y encontrar constantemente la inspiración?

Te revelaré un secreto: tener buenas ideas continuamente es, sencillamente, imposible.

No se puede. Perdón.

Incluso los mayores genios creativos de la historia daban a luz chorizos mentales con frecuencia. Y esa es precisamente la clave. Permitirte los chorizos mentales.

Me explico.

Tener buenas ideas no es un don. No consiste en sentarse a mirar el fuego crepitar hasta que se grita “¡Eureka!”. La inspiración se encuentra de una sola forma: trabajando constantemente.

Esa sí es la palabra mágica: la constancia.

“La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando.” – Pablo Picasso

El proceso te lleva al resultado.

Obligarte a crear a diario hará más por ti que confiarte a tu genialidad. Cuando construyes un hábito, estás entrenando a tu cerebro para encontrar caminos geniales. Y estás reduciendo todo a una mera cuestión estadística.

La #inspiración se encuentra de una sola forma: trabajando constantemente. Haga clic para Tweet

Un minero que se pasa la vida picando tiene más posibilidades de encontrar una veta de oro que uno que no pica nunca.

“El genio es un uno por ciento de inspiración, y un noventa y nueve por ciento de transpiración.” – Thomas A. Edison

¿Eres escritor? Escribe todos los días.

¿Eres vlogger? Graba un vídeo todos los días.

¿Eres inventor? Diseña algo nuevo cada día.

Da igual a lo que te dediques, hazlo a diario.

Sí, la mayor parte de lo que saques serán, probablemente, chorizos mentales. Pero si mantienes el ritmo y construyes un hábito, te irás volviendo cada vez mejor en ello. Crearás cosas de mayor calidad. Mejores. Lo harás porque, siempre que aparezca una idea genial, estarás listo y disponible para aprovecharla. Y estarás entrenado para identificarla y ejecutarla.

Además, el entrenamiento hará que tengas más ideas geniales.

Tener la máquina creativa en constante funcionamiento mejora su rendimiento.

Del mismo modo que un atleta aumenta sus capacidades entrenando cada día, la creatividad se desarrolla y fortalece con la constancia. Aprende a valorar el poder de construir hábitos.

La creatividad se desarrolla con la constancia. Descubre el poder de construir hábitos. Haga clic para Tweet

Como multiplicar el poder de los hábitos

Lamentablemente no basta solamento con crear un hábito. Debes combinarlo con otras acciones que te ayudarán a mejorar tu rendimiento.

Un atleta de élite no solo entrena. También cuida su alimentación, protege su descanso, evita poner en riesgo su integridad física… Es decir, construye un estilo de vida alrededor de sus objetivos. Está 1000% enfocado en sus metas, y todo lo que hace en su día a día está orientado hacia la consecución de las mismas.

En tu caso es lo mismo. Construir el hábito de crear a diario es la base, pero necesitas potenciar su efectividad.

Tu mente es tu mayor activo. Aliméntala.

Lee. Ve documentales. Viaja. Escucha podcasts. Asiste a seminarios y debates. Haz networking en eventos. Observa el mundo que te rodea. Analiza las preguntas y problemas que flotan en el aire, a tu alrededor. Sé una esponja.

Absorbe todo.

Y después, suéltalo.

Tu mente es tu mayor activo. Aliméntala. Sé una esponja. Absorbe todo. Y después, suéltalo. Haga clic para Tweet

Cada día, al ponerte a crear, suelta todo lo que has acumulado. No desesperes, ya te adelanto que la mayor parte de ello será inservible. Pero, probablemente, descubras un par de hilos de los que puedas tirar para llegar a algo distinto. El germen de una idea genial.

Cuando viajes (¡viaja!) lleva siempre algo en lo que anotar lo que ves. Y, a ser posible, evita que ese algo sea digital. Creo firmemente que los clásicos papel y lápiz tienen algo – no me preguntes el qué – que permite plasmar las cosas con mayor claridad. La conexión mental que se establece al escribir de forma manual es mucho mayor.

Multiplica tus opciones y la estadística te dará alas

El proceso que yo sigo para crear es el siguiente.

En primer lugar, procuro comenzar cada mañana escribiendo unas 1,000 palabras. Al despertar estoy a tope mental y enérgicamente, y aprovecho ese impulso para sacar, a la semana, unas 6,000 palabras nuevas.

Estas 6,000 palabras semanales se convierten, al cabo de un año, en más de 310,000 palabras.

Es decir: tan solo con que el 10% de ellas correspondan a buenas ideas, estoy asegurándome 31,000 palabras escritas cada año con ideas decentes. O lo que es lo mismo, 20 buenos artículos en el blog por año. ¡Casi 2 al mes!

No está mal, ¿no?

Además, con que tan solo el 10% de esas ideas decentes sean brillantes (el 1% del total escrito), me aseguro dos artículos brillantes cada año. ¡Brillantes! ¿Sabes lo difícil que es crear algo brillante?

Como puedes ver, ¡no tanto! El proceso y el hábito lo aseguran. Brutal, ¿verdad?

Estarás pensando… “Ok, y las otras 279,000 palabras desechadas y horas empleadas en ellas, ¿para qué sirven?”

Pues sirven, ni más ni menos, que para llevarte hasta aquí. ¡Son el proceso!

Es más, sirven para aumentar los porcentajes de éxito. Si confías y mantienes la costumbre, y te enfocas en el proceso, no desesperas. Y, al no desesperar, sigues adelante. Sigue sucediendo, y cuanto más sucede, mejor te vuelves en ello. Y, al volverte mejor, aumentas tus probabilidades de éxito.

Quizá el próximo año ya no sea el 10%, sino el 15%, o el 20% de contenido decente. 4 buenos artículos al mes, 40 al año, ¡o un buen libro!

Las posibilidades se multiplican. Son exponencialmente infinitas.

El proceso te las regala.

El proceso hace que te vuelvas mejor, y, al volverte mejor, aumentas tus probabilidades de éxito. Haga clic para Tweet

Tu turno

Como ves, encontrar la inspiración no es un proceso mágico. Depende únicamente de ti. Solo tienes que construir hábitos, y sentarte cada día a trabajar.

Confía en el proceso. Es asombroso como, si te mantienes fiel a él, alcanzas tus metas.

Aunque puede parecer costoso, en realidad eso es lo mejor de todo. Significa que la genialidad está al alcance de cualquiera. A tu alcance. No necesitas haber nacido siendo Mozart.

Solo tienes que estar siempre listo para darle duro.

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Posted by jcarlossoto