Uno de los secretos de mi éxito ha sido cuidar mi personal branding. Y esto lo sé porque durante el tiempo que no lo hice (demasiado), los resultados fueron otros.

El personal branding es fundamental si lo que buscas es posicionarte como experto en una determinada materia. Sin embargo, hasta hace poco parecía un terreno vedado únicamente para los profesionales del marketing. Pero cualquiera puede beneficiarse de posicionar su nombre como marca.

Googlear está a la orden del día. Si te recomiendan un doctor, buscas referencias del mismo. Si te reúnes con alguien, le investigas en Linkedin. Y si tienes un flechazo, antes o después stalkearás a tu nuevo amor en Facebook. Todos somos de dominio público. El mundo digital nos ha expuesto sin remedio, tanto a los que estamos presentes de forma activa como a los que tratan de esconderse. Nadie puede escapar. Tengo algunos amigos que se niegan a estar en Facebook, pero igualmente aparecen en miles de fotos alojadas ahí. La única diferencia entre activos e inactivos es que los primeros tenemos cierto control sobre lo que se publica, y los segundos ni se enteran.

Además, seamos honestos: a todos nos genera más confianza alguien a quien encontramos fácilmente en Google que uno que ni aparece. Si es tan bueno en lo que hace, ¿por qué nadie lo menciona? En nuestro inconsciente reside la idea de que lo que tiene mucha presencia, es digno de tener en cuenta.

Tu posicionamiento personal es clave a la hora de generar más negocio. Es como ir bien vestido a trabajar o ir hecho un guarro: no va hacer que cierres un deal, pero sí puede hacer que lo pierdas. Una buena apariencia online nunca te va a hacer daño.

Internet, y principalmente las redes sociales, te permiten demostrar lo que sabes sobre tu campo. Y le suma puntos a la confianza que generas en los demás.

Tu #personalbranding no va hacer que cierres un deal, pero sí puede hacer que lo pierdas. Haga clic para Tweet

Sin embargo, mantener un buen personal branding no es una tarea sencilla. Requiere de un alto nivel de compromiso y entrega que solo conseguirás si crees realmente en los resultados. Quiero compartir contigo algunos consejos que a mí me sirven para mejorar cada día mi posicionamiento personal.

El personal branding es como ir al gimnasio

Una vez le dije a un cliente «tu personal branding es como yo cuando voy al gimnasio: lo hago una vez cada dos semanas, troto 15 minutos y espero perder la panza en un mes. Pero 30 días después, mi panza sigue ahí, con unos cuantos kilos de frustración de más.»

Imagina el personal branding como una carrera de fondo. El entrenamiento para un iron man. Requiere de muchísima constancia para alcanzar las metas propuestas. Y no sucede de un día para otro. Por eso, es preferible realizarlo a un ritmo que puedas mantener: una vez al día, a la semana, cada quince días… Lo importante es no faltar a la cita. Y tener presente que, a menor ritmo, más tarde alcanzarás tus metas.

Si vas al gimnasio una vez a la semana, bajarás antes de peso que si vas una vez al mes. Pero si lo haces una vez al día, llegarás antes a la figura que buscas. Matemático.

Además, adquirirás los buenos hábitos más fácil y rápidamente.

Mandamiento número 1: Sé constante.

Vale. Has logrado ir al gimnasio con regularidad. Estás orgullosísimo de tu fuerza de voluntad. Yo también estoy orgulloso de ti. Felicidades.

Pero sigues con la misma panza.

¿Qué ha fallado? Quizás sea que, cada vez, tras una hora de spinning, te metías dos Bic Macs entre pecho y espalda.

Con tu personal branding pasa lo mismo. No basta con ser constante: todo tu estilo de vida debe estar orientado a la consecución de tus metas. Habla a la gente de lo que haces. Comparte tus perfiles de redes sociales siempre que puedas. Promociona tu trabajo. Difunde tu contenido. Defiende tus ideas y busca constantemente alternativas. Acude a eventos y haz networking como si tu vida dependiera de ello. No dejes nunca de cuidar tu nombre y tu marca.

Mandamiento número 2: Sé envolvente.

No basta con ser constante: todo tu estilo de vida debe orientarse a lograr tus metas. Haga clic para Tweet

Si has logrado mantener el ritmo y has adquirido un estilo de vida saludable, tu panza empezará a desaparecer. Perfecto. Vas por el camino correcto.

Llegará un día en el que la hayas perdido por completo. Y por fin podrás volver a esas largas sesiones de sofá, pizza y peli que tanto añoras… ¿verdad?

¡No! Porque si haces eso, no tardarás en recuperar kilos, panza y frustración. Tu metabolismo siempre está en tu contra. No lo olvides.

En tu escalada de personal branding no luchas contra tu metabolismo, sino contra otros profesionales que quieren ocupar el espacio que tú ocupas. La audiencia es limitada, y también lo es su atención. Mientras sigas generando contenido de calidad, mientras sigas aportando valor, permanecerán fieles a ti. Ocuparás los primeros puestos en el top of mind del público, y en los resultados de Google. Serás el rey. Pero en el momento en que dejes de hacerlo, te confíes y renuncies a tu actividad, en ese mismo momento en que cedas un poco y abandones… alguien ocupará tu lugar. Estarás muerto. Y nadie se acordará de ti.

Siempre puedes volver a tu ritmo anterior y tratar de desbancar al nuevo campeón. Pero el camino será el triple de duro, y, si él no cede, tal vez no lo logres jamás.

Mandamiento número 3: Sé inagotable.

En el momento en que cedas un poco y abandones... alguien ocupará tu lugar. Sé incansable. Haga clic para Tweet

Con el tiempo, irás poniéndote en forma. Muy en forma. Resistirás más minutos corriendo. Saltarás más alto. Y encontrarás nuevas formas de ejercitarte que antes no estaban a tu alcance. Los retos irán cambiando a medida que evoluciones.

En la tarea de hacer crecer tu personal branding te pasará lo mismo. Habrás adquirido nuevos hábitos, y será la hora de innovar y estar abierto a las oportunidades que se presenten. ¿Conferencias? ¿Apariciones en medios? Si has hecho el ruido adecuado y el trabajo acertado, antes o después alguien querrá contar contigo y con tu punto de vista en algún evento o situación. Saber aprovechar estas situaciones dará un salto de calidad a tu nivel profesional, te hará crecer como persona y, de paso, te ayudará a posicionarte aún mejor. Serás un cohete.

Por eso, es importante que estés abierto a subirte al tren que pase. No te quedes en tu zona de confort, cruza esas nueva puertas para llegar aún más lejos.

Mandamiento número 4: Sé ambicioso.

Es importante que te subas al tren que pase. Sal de tu zona de confort para llegar más lejos. Haga clic para Tweet

Si sigues todos los pasos y te pones en forma, si llegas a ser el más fit del barrio y alcanzas retos que antes no te hubieras propuesto ni en sueños, te habrás divertido por el camino. Seguro. ¿Quieres apostar?

Lo más bonito de cuidar tu personal branding es que puede ser un camino tremendamente divertido y satisfactorio. Pero para que lo sea es muy importante hacerlo a tu modo. No solo a tu ritmo. También con tu voz. Tu tono. Tu forma de transmitir ideas. Dialogando con otros expertos, con personas ávidas de aprender de ti. Your way, diría Sinatra.

Lo más importante para lograr el éxito en tu estrategia de posicionamiento personal es ser tú mismo.

Al final, se trata de un aprendizaje sin fin por tu parte. El secreto radica en mantenerte inquieto y en busca de cosas nuevas de forma constante. En tus ganas de comunicarte, de contar historias. En disfrutar con tu trabajo, hacer lo que te gusta y compartirlo. Y en no darle más importancia de la que realmente tiene. Este es el mandamiento clave. El que alimentará los otros cuatro. La raíz de tu pasión. El imprescindible para lograr el éxito.

Mandamiento número 5: Diviértete.
La clave es mantenerte inquieto y en busca de cosas nuevas, y hacerlo siempre a tu manera. Haga clic para Tweet

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Posted by jcarlossoto