El que espera desespera. Consigues un contacto y esperas a que te responda. Pides una cita y esperas a que te confirmen. Presentas una idea y esperas a que te pidan un proyecto. Presentas un proyecto y esperas a que te den feedback. Presentas un presupuesto y esperas a que te negocien. Realizas el trabajo y esperas a que te corrijan. Se acerca el fin del contrato y esperas a que te renueven. Llega el día 1 del mes y esperas a que te paguen.

Cuando tienes una empresa, un negocio propio, te pasas el día esperando. No importa lo rápido y eficaz que tú seas haciendo tu trabajo, siempre te va a tocar esperar. Esperar y resistir, pues mientras esperas el tiempo nunca juega a tu favor.

Pero si esperas y tienes fe, si haces de la constancia tu virtud, y si te casas con la paciencia, el tiempo recompensará tu resistencia.

O al menos, eso espero.

Foto credit: taxcredits.net
También puede interesarte...

Posted by jcarlossoto